|
Amapola De otros caminos, amapola de pronto alada, si de otros caminos vinieras ¿volverías a tus veredas de repente ya y sin alas? De hombre soy y te persigo, amapola que la luz apagas, papel de sombra negra; no hay quien te sorprenda cuando vuelas y callas. ¿Quién fue mar? ¿y río? ¿junco? ¿quién en las claras de las claras fue ribera? en el fango aún tu huella, amapola que quiso ser caña. Brusca flor, blando pajarillo, en tus ojos está la palabra; en vano el silencio relampaguea; si de otros caminos vinieras amapola que subyuga y traspasa el azul que verdea en amarillo, amapola de sal y de agua, te parecerías a las mareas que vienen de verde y azulean; roja eres, nunca reposada. El corazón del día festivo; de noche más que flor, alma; en ti la luz y la sombra besan; yo fui la raíz en tu vereda y siendo roja te quise blanca.
|